-
Él:
¿Vivirías conmigo?
-
Ella:
¿Vivir contigo, por qué la pregunta?
-
Él:
Sólo contesta. ¿Vivirías conmigo?
-
Ella:
Si, no ahora, pero si, me gustaría, tener un perro, pelearnos más que de costumbre, porque no es lo mismos vernos a veces que todos los dias, sacarme de quicio con las manias que tengas y no me había dado cuenta. Adiarte los martes y amarte el resto de la semana, acostumbrarme a tu presencia, que tú te acostumbres a la mía, tal vez preocuparnos por que no tenemos para pagar la renta, ir al super, pensar en hijos y en comprar una casa. Si, me gustaria vivir contigo.
-
Ella:
Sigo cuestionándome, ¿Por qué la pregunta?
-
Él:
Lo pensé porque quiero verte despertar todas las mañanas con esa hermosa sonrisa y observarte dormida, cuidarte si enfermas y que lo hagas cuando yo lo éste, cuidar el jardín si es que lo tenemos y sentarnos a leer sabiendo que el otro está al lado para besarlo o abrazarlo si se cansa de hacerlo, prepararte de comer o ayudarte a preparar algo que dejaremos a medias porque la cama nos llamara 25 horas de las 24 que tiene el día, escucharemos música y discutiremos por los géneros, quiero que aprendas a tratarme cuando estoy en mis ratos insoportables y que me abraces cuando sientas que no me entiendes, cuando ni yo mismo lo haga, quedarnos despiertos hablando de cualquier cosa sabiendo que al día siguiente tenemos cosas importantes que hacer pero no más importantes que nosotros, ser el que llegue primero a nuestro hogar y prepararte algo, lo que sea para sorprenderte, sólo quería saber que se sentiría hacerte feliz.
Y sépalo usted, que el amor llego a mi vida, y no tocando la puerta, o entrando por la ventana como dicen que llega…Ha llegado derrumbando la casa, tumbando las paredes, arrancando el piso, sacudiendo el alma…
(via quelquunmait)(Fuente: soyunpatoazul, vía quelquunmait)